10 Consejos para Viajar a Islandia

10 CONSEJOS PARA VIAJAR A ISLANDIA
DISFRUTANDO A TOPE Y SIN GASTAR DEMASIADO,
CON LISTA DE LUGARES Y ALOJAMIENTOS AL FINAL

1 – IR EN INVIERNO – 0:19
2 – DAR LA VUELTA AL PAÍS – 1:27
3 – MEJOR CUATRO PERSONAS – 2:04
4 – EL COCHE DEBE SER UN 4X4 – 2:25
5 – PLANEAR PREVIAMENTE – 3:36
6 – NO RESERVAR ALOJAMIENTOS – 4:08
7 – BLUE LAGOON REQUIERE RESERVA – 5:05
8 – CAZAR AURORAS BOREALES – 5:35
9 – COMPRAR COMIDA DEL SUPER – 6:59
10 – LLEVAR ESPACIO DE ALMACENAMIENTO DIGITAL – 7:33

1 – IR EN INVIERNO

Si viajáis a Islandia por primera vez, hacedlo en invierno, o cerca de él. En esta época tenéis muchas más probabilidades de poder ver auroras boreales, uno de los mayores atractivos de este viaje. Además podréis hacer una excursión a una cueva de hielo bajo un glaciar, otro de los mayores espectáculos naturales que existen. Por ende, viajando en estas fechas, fuera de temporada, el viaje y estancia os saldrán a menor precio.

El lado malo es que no podréis ver frailecillos, ballenas y el sol de medianoche, como en verano, pero son cosas que yo dejaría para un posible segundo viaje, ya que me parecen menos alucinantes que una aurora boreal o una cueva de hielo.

Otra pequeña contra es el frío, y que debido a eso el equipaje será más voluminoso ya que tendréis que llevar ropa de abrigo y botas de nieve que no resbalen.

Por último, al haber menos turismo en esas fechas, veréis los paisajes y os haréis fotos con menos gente o hasta con nadie, lo que es un gran plus.

2 – DAR LA VUELTA AL PAÍS

Necesitaréis unas vacaciones de mínimo 11 o 12 días para poder dar la vuelta completa a la «Tierra de Hielo y Fuego» (así llaman a Islandia) a lo largo de su carretera principal, también denominada Ruta 1 o Ring Road. Yo no me conformaría con menos después del gasto que supone el viaje en avión y el alquiler de un coche allí. Hay que tener en cuenta lo que se tarda en los vuelos, que os consumirá casi dos de esos días.

Hay muchos que sólo visitan la parte Sur de Islandia, pero el Norte tiene preciosos lugares, como Myvatn y Dettifoss, por poner un par de ejemplos, que yo no me perdería.

3 – MEJOR CUATRO PERSONAS

Intentad ir cuatro personas. Os ahorraréis así un dinero en el coche y los alojamientos, al compartir los gastos. Tened también en cuenta que viajar solo puede suponer mayores riesgos en caso de accidentes. Puede ser un viaje ideal para dos parejas, por ejemplo.

4 – EL COCHE DEBE SER UN 4X4 TODO TERRENO

Alquilad un coche con verdaderas capacidades de todo terreno. Si es para dos o tres podría serviros un Suzuki Jimny, aunque siendo tres el equipaje os va a entrar un poco justo. Quizás para tres un Dacia Duster es más espacioso, aunque no sea un todo terreno real tiene buenas capacidades para sacarlo de la carretera. Si sois cuatro, un Toyota grande (un Land Cruiser o un Hilux) sería una de las mejores opciones. Nosotros fuimos cuatro personas en un Land Cruiser y nos cabían cuatro maletas grandes y ocho mochilas sin ninguna pega, aunque el Dacia Duster podría haceros el servicio si sois buenos jugando al Tetris.

Cogedlo con wifi y con todos los seguros. Ahorrar en eso puede salir caro a la postre. Allí es fácil que el coche se pueda dañar por culpa del duro clima y el paupérrimo estado de algunos caminos. Podéis ver, por ejemplo, fotos por ahí de puertas dobladas y cristales rotos a causa del fuertísimo viento.

No confundáis un SUV o crossover con un todo terreno. Debe ser un vehículo con ruedas para off-road, marchas reductoras (a ser posible) y suspensiones de muy largo recorrido, no coches altos sin más.

5 – PLANEAR PREVIAMENTE

No es necesario gastar dinero en agencias de viaje si lo planeáis bien previamente.

Marcad puntos de interés en el mapa. Hay mucha información en Internet sobre Islandia y os pondré la lista de los que nosotros visitamos tras estos consejos. Pero lo ideal es que vosotros elijáis los vuestros. 

Requiere un tiempo y una dedicación, pero así haréis el viaje a vuestro gusto y podrá ser una aventura a la medida. Esto nos lleva al siguiente consejo.

6 – NO RESERVAR ALOJAMIENTOS

Al ir fuera de temporada, se puede reservar el alojamiento del primer día y el último en Reikiavik (la capital), o en Keflavik (el aeropuerto), dependiendo de los horarios de llegada y salida de los vuelos, y de cuando tengáis la entrada al Blue Lagoon. Pero el resto de alojamientos los podéis reservar ya allí, por Internet (Booking, AirBNB…), para no estar cerrados a una agenda obligatoria. Así podréis estirar el tiempo en los lugares que más os gusten y acortarlo en los que menos. También el duro clima puede generar retrasos que os preocuparán menos si no tenéis todos los alojamientos en lugares y días obligatorios. A nosotros nos salió este plan a pedir de boca y nos permitió vivir la aventura a nuestra anchas. Los alojamientos estuvieron muy bien, a pesar de estar reservados con un día de antelación. Os pongo lista de alojamientos también al final.

7 – BLUE LAGOON REQUIERE RESERVA

La piscina termal más grande y famosa de Islandia es uno de esos sitios que hay que visitar casi por obligación. Dos inconvenientes son que la entrada es cara y que hay que reservar con mucha antelación. Si es posible miradlo semanas antes. De lo contrario os va tocar buscar un plan B, como ir a alguna de las otras piscinas termales que hay en el país, que no son tan pintonas, pero he leído por ahí que cumplen. 

8 – CAZAR AURORAS BOREALES

Instalad en en vuestros móviles una App para cazar auroras boreales. Hay unas cuantas. Las de pago son lógicamente mejores, pero con una gratis puede valer perfectamente. Os ayudarán a saber cuándo y dónde hay probabilidades de ver una.

Procurad que la mayoría de alojamientos estén alejados de poblaciones o fuentes de luz. Así será más fácil poder ver una desde cerca de vuestros lugares de descanso. Este tipo de alojamientos en Islandia es abundante y suele denominarse «cottages», lo que significa cabañas. Algunos disponen de un jacuzzi caliente en el porche, lo que es un extra muy divertido y relajante.

Para fotografiar las auroras boreales no olvidéis llevar una buena cámara de fotos o un smartphone de última generación y un trípode. Para que una foto de una aurora boreal salga bien debe hacerse con la cámara completamente quieta (cuidado con el viento), con una larga exposición de unos 8 o 10 segundos, apertura focal f/2’8, y  una ISO de 1.600 o 1.800 (mayor cuanto más oscuro). También puede ser interesante usar un gran angular para fotografiar la aurora acompañada de parte del paisaje. Y si os quedáis quietos durante esos 8 o 10 segundos que se tarda en hacer, en la foto podéis salir vosotros mismos enmarcados por la inmensidad de este fenómeno natural.

9 – COMPRAR COMIDA DEL SUPER

Hay una cadena de supermercados llamada Bónus que tiene tiendas por casi todo el país con precios interesantes. También tenéis un Cotsco en Reikiavik. Coged alojamientos con cocina y llevad provisiones. Hay pocos restaurantes y caros por Islandia. Eso sí, darse un homenaje comiendo a mesa puesta algún día también tiene su encanto, ya que la cocina islandesa tiene platos muy interesantes.

Está permitido llevar cierta cantidad de comida en las maletas, lo que también puede suponer un ahorro.

10 – LLEVAR ESPACIO DE ALMACENAMIENTO DIGITAL

Váis a hacer muchísimas fotos y, quizá, hasta grabéis muchos vídeos. Os recomiendo que tengáis mucho espacio para almacenarlo todo. Allí casi se mire a donde se mire, se puede hacer una foto de las de enmarcar. 

Ya véis que me encantó el viaje a Islandia. Se nota, ¿verdad?

Os dejo ahora, como he comentado previamente, una lista doble con los lugares que visitamos en nuestro viaje y los alojamientos que fuimos encontrando. Espero que os sean muy útiles los consejos si os animáis a hacer este maravilloso viaje.

Alojamiento día 0 – Andrea Guesthouse (Reikiavik).

Habitación limpia con cama de matrimonio, dos individuales, y cocina comedor todo en uno.

NO nos gustó: sin ascensor.

SÍ nos gustó: incluye desayuno buffet, aunque hay que desplazarse unos metros.

Lugares día 1 – Reikiavik, la capital del país.

A pesar de ser la capital y el lugar más poblado del país, se trata de una ciudad pequeña de unos 123.000 habitantes. Su parte antigua se ve en pocas horas. Su característica catedral es Hallgrímskirkja, que emula las columnas de basalto naturales que hay en varios lugares del país, y a la que podéis subir para ver una completa panorámica de toda la ciudad por poco dinero, ya que está en su punto más alto y tiene una torre de 73 metros. Por todo ello, no necesitáis pasar allí más de un día, salvo que os atraigan especialmente muchos de sus puntos de interés. Recomendables, por ejemplo, la calle Laugavegur y su cruce con Skólavördustígur, por sus tiendas, casas y su asfalto pintado.

Como curiosidad, hay en la ciudad un museo del pene. Sí, has leído bien.

Nosotros pudimos volver de nuevo tras dar la vuelta a toda la isla, pero no nos daba la sensación de haber dejado cosas pendientes de importancia.

Alojamiento día 1 – Snorrastadir Farm Holidays (Borgarnes).

Cabaña toda de madera por dentro y por fuera, muy nueva y limpia, con dos habitaciones, una con cama de matrimonio y otra con dos literas. Cocina con comedor, salita y baño.

Nos gustó: jacuzzi en el porche.

Lugares día 2. Snæfellsnes, península del Oeste.

Esta península, situada al Oeste de la isla y al Norte de la capital, tiene muchos puntos de interés que nosotros no quisimos perdernos:

  • La playa de focas Ytri Tunga: Tuvimos que conformarnos con ver cómo asomaban sus cabezas en el agua, ya que las focas no salieron de ella. 
  • La iglesia negra de Budakirkja en Budir: De esos lugares característicos en los que una foto es obligatoria en Islandia.
  • Miradores Snaefellsjokull y Bulandshofdi: para contemplar el famoso volcán que inspiró Viaje al Centro de la Tierra de Julio Verne y sus inmediaciones.
  • Cascada Kirkjufellfoss y monte Kirkjufell: imprescindibles.
  • Campo de lava Berserkjahraun: Ver un campo de lava con musgo, que es la única planta que crece ahí, es muy curioso.
  • Volcán Helgafell, la Colina de los Dioses: Pide un deseo y sube sin hablar ni mirar atrás para que se cumpla pero, si no eres supersticioso, da lo mismo, ya que la vista panorámica desde arriba es inenarrable.

Ese día habíamos reservado alojamiento en Bordeyri, a medio camino de la denominada capital del norte, que es Akureyri, nuestro siguiente destino.

Alojamiento día 2. Tangahús Guesthouse (Bordeyri).

La llamamos «la casa roja». Se trata de una pequeña edificación de dos plantas con varios apartamentos. El nuestro tenía tres habitaciones, dos de ellas con camas individuales y la otra de matrimonio, y un baño. El vestíbulo era además una gran cocina comedor. Todo estaba bien limpio y el entorno es espectacular ya que está a orillas de un fiordo del Norte de la isla.

NO nos gustó: la carretera de acceso que estaba en obras en su mayor parte y además nos pilló con una niebla muy cerrada.

SÍ nos gustó: el paisaje por la mañana, ya sin niebla.

Lugares día 3. Akureyri, capital del Norte.

Comenzamos saliendo al amanecer de camino a Akureyri. Los paisajes desde el coche eran muy espectaculares, razón por la que nos parábamos algunas veces a disfrutar de ellos y hacer alguna que otra foto. El Norte del país tiene un paisaje específico, que merece la pena admirar con atención. Ya en Akureyri callejeamos, visitamos su iglesia, su jardín botánico y fuimos en coche a la Christmas House o Casa de la Navidad. Nos llamó la atención que el símbolo de esa ciudad es un corazón y que hasta en sus semáforos lo usan.

Alojamiento día 3. Fantastic Location Strandgata 23 (Akureyri).

Se trata de un apartamento bastante viejo pero bien arreglado y limpio. Como curiosidad el inodoro está separado de la ducha, en diferente estancia. Tiene un salón comedor en el que está la cama de matrimonio. Una cocina separada y una pequeña habitación con litera.

NO nos gustó: la extraña distribución y el poco espacio.

SÍ nos gustó: la buena ubicación en el centro de la ciudad.

Lugares día 4. Godafoss, Mývatn, Dimmuborgir y Dettifoss; cascadas, un lago y campos de lava.
Al amanecer comenzamos por la cascada Godafoss, una de las más hermosas cascadas del país, pese a no ser la más grande, alta o caudalosa. Tras la obligatoria visita nos encaminamos al sur del lago Mývatn, a los pseudo-cráteres de Skutustadagigar, donde hay miradores hacia el lago y un paseo con panorámicas preciosas. De ahí nos encaminamos hacia el Norte por la parte Este del lago llegando a los campos de lava de Dimmuborgir, por los que dimos un inevitable paseo. Tras esto paramos en la cueva de aguas termales naturales Grjotagja, que sirvió de escenario en la serie Juego de Tronos. No está permitido el baño y el acceso e iluminación son complicados, pero no quisimos pasar sin visitarla. Después echamos un vistazo a la zona geotérmica de Mývatn, a sus piscinas termales llamadas Mývatn Nature Baths, y pasamos por la zona geotérmica de Namaskard, continuando viaje hasta la grandiosa cascada Dettifoss, un espectáculo visual, para el que tuvimos que dar un divertido paseo por la nieve desde su aparcamiento hasta su mirador. 

Alojamiento día 4. Bjarnastaðir Guesthouse (granja de caballos).

Dos habitaciones limpias con camas dobles y baño incluido en una edificación de una sola altura con cocina compartida, dentro de una granja de caballos.

NO nos gustó: falta de instrucciones a la llegada.

SÍ nos gustó: jacuzzi con hidromasaje de burbujas.

Extra: vimos nuestra primera aurora boreal desde las inmediaciones de este alojamiento.

Lugares día 5. Studlagil Canyon, Seydisfjördur y Logurinn; cañones, iglesias y grandes lagos.

Comenzamos el día acercándonos a Hafragilsfoss, pero no pudimos ver esa cascada, ya que la carretera estaba cerrada. Es lo que tiene el invierno. Todo no iba a ser perfecto. Afortunadamente es una cascada algo menos espectacular que Dettifoss, así que continuamos nuestro largo recorrido hasta Studlagil Canyon, el famosísimo cañón de columnas de basalto, ya en el Este del país. De ahí fuimos al municipio costero y puerto pesquero Seydisfjördur, pasando por la ciudad de Egilsstadir, para ver su iglesia azul y la calle que tiene delante pintada con rayas de diferentes colores. Nos sorprendió el camino hasta allí, en el que vimos lagos helados, cascadas e impresionantes paisajes. La última excursión del día fue ir al lago Logurinn, al atardecer.

Alojamiento día 5. Vidbot Riverside Cottage (Pjódvegur).

Una cabaña de madera con dos alturas. Una habitación en la parte baja de matrimonio, una cocina comedor, un baño, y un desván abuhardillado con dos colchones.

NO nos gustó: la buhardilla tenía una escalera complicada y poca altura.

SÍ nos gustó: la ubicación.

Extra: vimos nuestra segunda aurora boreal desde allí y pudimos fotografiarla a placer al no haber tantas nubes como en la anterior.

Lugares día 6. Berufjordúr, Almannaskard y Diamond Beach; fiordos, montañas y playas.

Comenzamos por Berufjordúr para continuar nuestro recorrido por los Fiordos del Este con una pequeña parada en Djupivogur, el pueblo más lento de Islandia, ya que es el único de la isla adherido al movimiento “Cittaslow”. Paramos para intentar ver el famoso monumento de “La Silla Roja” que estaba cerca de la Ring Road en esta parte del Sudeste de la isla, pero resultó haber desaparecido, no sabemos si por acción del salvaje viento reinante allí o por el vandalismo de algún desaprensivo. Desde esa zona se podía contemplar Vestrahorn, también denominada por algunos “la Montaña de Batman”. Tras esto hicimos una pequeña parada en Almannaskard, donde hay un mirador para contemplar el bonito paisaje de la zona. Pasamos por el puerto pesquero de Höfn en nuestro camino a la Playa de los Diamantes, uno de esos lugares que no puedes dejar de visitar, ya que es una playa negra en la que descansan trozos de hielo que se han desprendido del glaciar Vatnajökull, segundo más grande de Europa.

Alojamiento día 6. Stekkatun Guesthouse (Skálafell).

Es una gran casa de dos alturas que puede ser alquilada para ocho personas si se cogen ambos pisos o para cuatro aprovechando sólo la planta baja, que tiene dos habitaciones, dos baños completos, una gran cocina comedor y una salita de estar. Además dispone de un inmenso porche en el exterior.

Nos gustó: disponer de dos baños y mucho espacio.

Lugares día 7. Cueva de Hielo en Jökulsárlón, cascadas Hundafoss, Magnusarfoss y Svartifoss.

El día anterior habíamos reservado una excursión a una cueva de hielo bajo el glaciar. Estas excursiones deben hacerse con guía obligatoriamente por el riesgo que supone y es una de las cosas que más se grabaron en nuestras retinas de todo el viaje. Ver la luz natural entrar a través del techo de la cueva, formada por toneladas de uno de los glaciares más grandes que existen, e iluminar todo de color azul, impresiona notablemente. Además, el paseo en el vehículo todo terreno gigante con el que el guía te acerca a la cueva es de lo más divertido, ya que recorre lo menos parecido a una carretera transitable. Tras esto visitamos tres cascadas más de las innumerables que hay por toda la geografía islandesa: Hundafoss, Magnusarfoss y Svartifoss. La tercera cae por una pared repleta de columnas de basalto que la enmarca y la hace especialmente atractiva.

Alojamiento día 7. Hörgsland Cottages (Kirkjubæjarklaustur).

Una cabaña de madera con cocina comedor, baño y dos habitaciones pequeñas en la parte inferior con litera y una cama individual en un desván abuhardillado de buen acceso y altura.

NO nos gustó: el poco espacio. Todo era muy pequeño.

Lugares día 8. Vík, Reynifsjara, Solheimasandur, Skógafoss y Seljavallalaug; iglesia, playa negra, avión, cascada y piscina abandonada.

La primera visita fue a la iglesia de Vík ya que las vistas desde sus inmediaciones son inmejorables. De hecho en esta zona se han grabado escenas de la serie Vikingos. Tras esto fuimos a la playa negra Reynifsjara, famosa por sus colosales formaciones basálticas. Después fuimos a Solheimasandur, donde, a 45 minutos andando del aparcamiento de pago, están los restos de un avión americano estrellado el 1973, que es uno de los lugares más típicos para fotografiarse si viajas a Islandia. Quizá sea por el contraste que hace lo que queda del fuselaje de la aeronave con el oscuro color volcánico del suelo. Hay un autobús todo terreno que te acerca al lugar en unos minutos, pero cuidado, que va dando saltos como una barraca. Cuesta pasta, pero hay que valorar el tiempo que se ahorra. Tras esto fuimos a Skógafoss, una cascada de más de 60 metros de caída que se puede ver desde arriba, si te animas a subir sus más de 400 escalones, y te puedes acercar bastante a su parte inferior, pero mejor si es con ropa impermeable. La última excursión del día fue para ver una pequeña piscina termal abandonada en Seljavallalaug, un lugar curioso de ver, situado en un marco incomparable, al que hay que acceder dando un buen paseo.

Alojamiento día 8. The Garage Studio Apartments (Hvolsvollur).

Un apartamento de una sola habitación con cocina y comedor, todo unido pero muy amplio y decorado con gracia. Dos camas individuales, una de matrimonio y un baño amplio. Una segunda puerta permite salir al exterior por un pequeño porche.

NO nos gustó: esperábamos algo más por sus espectaculares calificaciones en Booking.

SÍ nos gustó: los anfitriones son una pareja de amables islandeses que te atienden con una gran sonrisa y te reciben con dulces y galletas. Él tiene un taller mecánico allí mismo y de ahí debe venir el nombre del lugar.

Lugares día 9. Seljalandsfoss, Gljufrafoss, Urridafoss, Gullfoss, Strokkur, Geysir, Thingvallavatn, Oxararfoss, y Langistigur; cascadas, géiseres, un gran lago y el “Paseo de la Muerte”.

Seguimos con más cascadas:

  • Seljalandsfoss: como curiosidad, se puede recorrer por su parte posterior, pertrechado a poder ser de ropa impermeable.
  • Gljufrafoss: acceder nos fue terriblemente complicado, aunque mereció la pena.
  • Urridafoss: sin nada especialmente reseñable, pero chulas y muy poco visitadas.
  • Gullfoss: unas de las cascadas más caudalosas y espectaculares del país.
  • Öxarárfoss, ya en el parque natural de Thingvellir, que visitamos al atardecer.

Antes de llegar a Thingvellir en la zona del Círculo Dorado, tras ver Gullfoss, asistimos a los géiseres de Strokkur y Geysir para ver cómo escupían agua caliente y vapor. Llegados al parque natural vimos su lago Thingvallavatn, la mencionada cascada Öxarárfoss (preciosa a la luz del ocaso) y recorrimos Langistigur, el denominado “Paseo de la Muerte”, subiendo a su mirador, desde el que la vista es, una vez más, absolutamente impactante.

Alojamiento día 9. Uthlid Cottages (junto a un camping).

Una cabaña de madera de esas típicas islandesas, pero con buen espacio. Hall de entrada con perchero, baño, cocina comedor con salita de estar y dos habitaciones, una de matrimonio y la otra con dos camas.

Nos gustó: Tenía jacuzzi en el porche. Además hay allí una pizzería para dar servicio a las cabañas que tienen y al camping que está muy cerca.

Lugares día 10. Silfra, Thorufoss y vuelta a Reikiavik.

Acompañados de un viento huracanado fuimos a Silfra, también situada en el parque natural de Thingvellir. Se trata de una fisura, que crece unos dos centímetros al año, y que pertenece al borde divergente entre las placas tectónicas de Norteamérica y Eurasia, y está enclavada en el lago Thingvallavatn. En ese lugar se suele hacer snorkel, pero el clima no animaba mucho a ello. En cualquier caso el paisaje es, como acostumbra a ocurrir en Islandia, digno de desgastar el dedo haciendo fotos. Tras esto teníamos ya visitados todos los lugares planeados, salvo las inmediaciones del Blue Lagoon, ya cerca del aeropuerto, para las que teníamos reservado nuestro siguiente y último día. Por ello decidimos volver a Reikiavik para ver lo que nos restaba de la ciudad, y disfrutar de su gastronomía. De camino hicimos una paradita en Thorufoss, otra cascada, ¡cómo no! Y llegamos a la capital a tiempo de comer en el restaurante Krost, pasar la tarde recorriendo sus calles y haciendo algunas compras, y cenar en el Íslenski Barinn, The Icelandic Bar.

Alojamiento día 10. Heart of Reykjavík (apartamentos).

Apartamento limpio con dos habitaciones, una con cama doble y la otra con dos camas individuales, con cocina con comedor y salón.

NO nos gustó: sin ascensor.

Lugares día 11. Kleifarvatn, Seltun, Graenavatn y Blue Lagoon; lagos, zona geotérmica y piscinas.

Nuestro último día lo comenzamos visitando el lago más grande de la península de Reykjanes, llamado Kleifarvatn. Después visitamos el área geotérmica Seltun, donde alucinamos viendo cómo los charcos hierven y las grietas del suelo escupen vapor. Da la sensación de estar en otro planeta. Allí cerca hicimos una parada en el  lago Graenavatn, que nos llamó la atención al pasar, y llegamos al Blue Lagoon a primera hora de la tarde, cuando teníamos reservadas nuestras entradas. No os cuento nada. Hay que vivirlo. Se me ocurren pocas cosas tan relajantes como pasar la tarde y ver anochecer en ese lugar. La despedida perfecta de Islandia.

Alojamiento día 11. Start Keflavik Airport (apartamentos con recepción).

Una habitación sencilla y muy espaciosa con tres camas individuales, más una habitación separada con cama de matrimonio y un baño, todo bien limpio. Cocina compartida con el resto de habitaciones de la planta.

Nos gustó: incluye desayuno buffet y el espacio es inmenso.

De ahí al aeropuerto y, con mucha pena, a casa.

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Publicado en Azzurro/Varios, Blog, viajes